Para que la lectura sea placentera, debemos leer porque tenemos ganas de hacerlo y nada más. El fin utilitario de la literatura debe dejarse de lado. Además, nadie debe ser excluido. Por eso, "leer" no es solo un derecho sino que, además, debe ser gratuito.

sábado, 27 de agosto de 2011

URTIZBEREA, MEX: DENTRO DE 50 AÑOS


Dentro de cincuenta años poco va a importar cuánta gente fue a la plaza, dará lo mismo quién ganó la batalla del rating este año, serán del olvido los bailes eróticos de Nazarena Vélez, los jugadores que no entraron en la lista para el mundial de Alemania, los legisladores que armaron su monobloque, y también El Código Da Vinci.
Lo que, definitivamente, sí estará presente es aquello que se haya hecho hoy por la educación.
Dentro de cincuenta años probablemente Kirchner sea el nombre de alguna avenida en Santa Cruz, Macri sea un apellido que se lea en una placa del club Boca Juniors o del Congreso, a Carrió se la podrá ver solo en fotos, a Ben Laden en una estampilla de correo privado de Medio Oriente y a Bush en una estatua en una plaza perdida de Texas.
Lo que sí podrá verse, en vivo y en directo, y será imposible no ver, es lo que hoy se haya hecho por la educación.
Dentro de cincuenta años usted y yo seremos un recuerdo, o un olvido, pero no lo serán nuestros hijos ni nuestros nietos: para ellos será este país mal educado o bien educado, según lo que hoy se haga por la educación.
Dentro de cincuenta años no quedará ni rastro del debate sobre si está bien o mal que un niño use celular, si Maradona se droga o no se droga, si María Eugenia Ritó es mejor vedette que Emilia Attias.
Lo que sí podrá encontrarse en cada rincón del país son los rastros del debate que se necesita abrir hoy sobre la educación.
Dentro de cincuenta años no será más que un número lo que se invierte ahora en seguridad, no le servirá a nadie lo que se haya gastado en campañas políticas, no será ni recuerdo qué comportamiento tuvo la Bolsa este año o a cuánto cotizaba el dólar.
Lo que sí se notará visiblemente es lo que hoy se invierta para educación.
Dentro de cincuenta años usted y yo seremos el pasado, como lo serán Kirchner y Macri, Nazarena Vélez, Carrió y el autor de El Código Da Vinci, y María Eugenia Ritó y los jugadores del Mundial, pero no lo serán nuestros hijos ni nuestros nietos: a ellos les tocará un presente de país educado, según lo que se haga hoy por la educación.
Y quien haga hoy algo por ella, quien muestre verdadero interés y se ponga a trabajar ahora apasionadamente para mejorarla, extenderla, financiarla, multiplicarla, quien se desvele para que llegue a todas partes, para que nadie quede afuera por razones económicas o geográficas, para que tenga calidad y que la calidad sea gratis, quien entienda que un país mal educado es un país condenado a muerte, y modifique este destino, entonces su nombre no será del olvido: dentro de cincuenta años estará presente en todos los rincones del país, será recordado con admiración y respeto.
Y no será solo estatua, o calle, o foto, o estampilla.
Dedicado a todos los que se dedican a la silenciosa tarea de educar...

sábado, 13 de agosto de 2011

COSTANTINI, HUMBERTO: CHE, MUNDO, COSA, GENTE


Che mundo, cosa, gente,
Vida en serio,
No se me rajen, tomen
Una copa conmigo.
Sepan,
Yo soy un pecador,
Anduve con el Diablo,
Anduve en contrabando de palabras,
Supe fabricar vida hablando solo,
Me lo pasé en peleas, cayéndome y matando.
Supe vistear con Dios
(una vez lo paré y le pedí fuego,
Casi me mata el bárbaro).

Yo soy un pecador,
Pero pagué,
Tuve condena y la cumplí carajo.
Por eso mundo, cosa, gente,
Vida en serio,
No se me rajen, tomen
Una copa conmigo,
Digo,
Si no los comprometo.
Tomen algo.


Humberto Costantini nació en Buenos Aires en 1924, y murió en la misma

ciudad en junio de 1987.

Poeta, narrador y dramaturgo, Costantini ejerció a lo largo de su vida, junto a

su casi secreta labor de investigador científico, los más diversos oficios:

veterinario en pueblos de campaña, oficinista, corredor de comercio,

ceramista, etc. Estas actividades le ayudaron a profundizar en el conocimiento y los matices que forman las capas medias de nuestra sociedad, con cuyos caracteres y lenguajes enriqueció su prosa.

Heredero del grupo de Boedo y de la preocupación social que lo definiera, Costantini participa y milita en las revistas literarias de izquierda de la década del 50 en las que se manifiesta de manera polémica contra el populismo y el pintoresquismo naturalista. Es por entonces cuando publica sus primeros cuentos, de temática realista y estilo expresionista. A lo largo de su obra, Costantini construye una personalidad literaria definida, la cual se vale de distintos elementos, como ser los símbolos y las alegorías, los monólogos interiores de sus personajes, la literatura fantástica, el realismo mágico, el costumbrismo y hasta la mitología clásica, para abordar la que fuera, en definitiva, su principal obsesión: la alienación del hombre en una sociedad hostil. Una de las características de su estilo es la de llevar a sus personajes a situaciones límite, exasperando la realidad en grotesco.

Costantini fue una influencia notable entre los jóvenes escritores de la década del 60.

De por aquí nomás (1958); Un señor alto, rubio, de bigotes (1963); Tres monólogos (1964); Cuestiones con la vida (1966); Una vieja historia de caminantes (1966) y De dioses, hombrecitos y policías, son algunas de sus obras más recordadas

lunes, 8 de agosto de 2011

VILLAFAÑE, JAVIER: LOS SUEÑOS DEL SAPO


Una tarde un sapo dijo:

—Esta noche voy a soñar que soy árbol.

Y dando saltos, llegó a la puerta de su cueva. Era feliz; iba a ser árbol esa noche.

Todavía andaba el sol girando en la vereda del molino. Estuvo largo rato mirando el cielo. Después bajó a la cueva, cerró los ojos y se quedó dormido.

Esa noche el sapo soñó que era árbol.

A la mañana siguiente contó su sueño. Más de cien sapos lo escucharon:

—Anoche fui árbol —dijo—, un álamo. Estaba cerca de unos paraísos. Tenía nidos. Tenía raíces hondas y muchos brazos como alas, pero no podía volar. Era un tronco delgado y alto que subía. Creí que caminaba, pero era el otoño llevándome las hojas. Creí que lloraba, pero era la lluvia. Siempre estaba en el mismo sitio, subiendo, con las raíces sedientas y profundas. No me gustó ser árbol.

El sapo se fue, llegó a la huerta y se quedó descansando debajo de una hoja de acelga.

Esa tarde el sapo dijo:

—Esta noche voy a soñar que soy río.

Al día siguiente contó su sueño. Más de doscientos sapos formaron rueda para oírlo.

—Fui río anoche —dijo—. A ambos lados, lejos tenía las riberas. No podía escucharme. Iba llevando barcos. Los llevaba y los traía. Eran siempre los mismos pañuelos en el puerto, la misma prisa por partir, la misma prisa por llegar. Descubrí que los barcos llevan a los que se quedan. Descubrí también que el río es agua que está quieta, es la espuma que anda; y que el río siempre está callado, es un largo silencio que busca orillas, la tierra, para descansar. Su música cabe en las manos de un niño; sube y baja por las espirales de un caracol. Fue una lástima. No vi una sola sirena; siempre vi peces, nada más que peces. No me gustó ser río.

Y el sapo se fue, volvió a la huerta y descansó entre cuatro palitos que señalaban los límites del perejil.

Esa tarde el sapo dijo:

—Esta noche voy a soñar que soy caballo.

Y al día siguiente contó su sueño. Más de trescientos sapos lo escucharon. Algunos vinieron de muy lejos para oírlo.

—Fui caballo anoche —dijo—. Un hermoso caballo. Tenía riendas. Iba llevando un hombre que huía. Iba por un camino largo. Crucé un puente, un pantano; toda la pampa bajo el látigo. Oía latir el corazón del hombre que me castigaba. Bebí en un arroyo. Vi mis ojos de caballo en el agua. Me ataron a un poste. Después vi una estrella grande en el cielo; después el sol; después un pájaro se posó sobre mi lomo. No me gustó ser caballo.

Otra noche soñó que era viento. Y al día siguiente dijo:

—No me gustó ser viento.

Soñó que era luciérnaga, y dijo al día siguiente:

—No me gustó ser luciérnaga.

Después soñó que era nube, y dijo:

—No me gustó ser nube.

Una mañana los sapos lo vieron muy feliz a la orilla del agua.

—¿Por qué estás tan contento? —le preguntaron.

Y el sapo respondió.

—Anoche tuve un sueño maravilloso. Soñé que era sapo.


Javier Villafañe

Nació en Buenos Aires el 24 de junio de 1909.

Fue poeta, escritor y, desde muy pequeño, titiritero.

Falleció en 1996.



sábado, 6 de agosto de 2011

CONCURSO LITERARIO PROVINCIAL PARA ALUMNOS ADULTOS (EEMPA)


Este año nuestra escuela (EEMPA Nº 1007 "LIBERTAD" de Rafaela) ha organizado el Quinto Concurso Literario Provincial Para Alumnos Adultos destinado a todos los alumnos regulares de las Escuelas de Enseñanza Media Para Adultos de la provincia de Santa Fe (Argentina) que deseen participar. En esta edición podrán participar además los exalumnos de la E.E.M.P.A. N° 1007 “Libertad” de Rafaela. Los docentes del área Lengua tenemos como objetivo promover en los alumnos adultos de las E.E.M.P.A. de nuestra provincia su actitud creadora y participación mediante el uso de la palabra escrita. Desde ya, quedan todos los alumnos adultos de las EEMPA de la provincia de Santa Fe invitados a paticipar.

Por cualquier consulta, comunicarse con leerporquesi@yahoo.com.ar

REGLAMENTO

1. Objetivo: Convocar, desde el espacio “Leer Porque Sí”, a los alumnos de todas las E.E.M.P.A. de la provincia de Santa Fe y exalumnos de la E.E.M.P.A. Nº 1007 “Libertad” para promover en ellos la actitud creadora y la participación mediante el uso de la palabra escrita.

2. Participantes: Alumnos regulares de las E.E.M.P.A. de la provincia de Santa Fe. En esta edición se invitará a participar además a los ex alumnos de la E.E.M.P.A. N° 1007 “LIBERTAD” de la ciudad de Rafaela que deseen hacerlo.

3. Trabajos: Producción de poesía y/o cuento breve, inéditos y de tema libre. Cada participante podrá enviar hasta dos obras por género, por triplicado, firmadas con seudónimo. Serán acompañadas por un sobre pequeño y cerrado, el que deberá contener en su interior: nombres y apellido, número de documento, dirección, localidad, dirección electrónica si la tuviere, teléfono y certificado de alumno regular (o de exalumno, en el caso que correspondiere) del establecimiento en el que cursa sus estudios actualmente; y en cuyo anverso figurará el seudónimo, título/s de la/s obra/s y género a la cual pertenecen.

4. Extensión: El cuento breve no podrá superar las tres páginas en hoja A4, y las poesías, los treinta versos. Los trabajos deberán estar escritos a máquina o computadora, a doble espacio, en una sola carilla.

5. Solo se considerarán los trabajos que se ajusten estrictamente a este reglamento.

6. Recepción de trabajos: Se recibirán por correo postal o personalmente hasta el día 23 de setiembre de 2011 en la Escuela de Enseñanza Media Para Adultos Nº 1.007 “LIBERTAD” de Rafaela, sita en calle Córdoba Nº 306, C.P. 2300, Rafaela. Las consultas se pueden realizar a: leerporquesi@yahoo.com.ar. No se aceptarán trabajos enviados por correo electrónico.

7. Entrega de premios: El jurado se expedirá el 21 de octubre de 2011 y la entrega de premios se realizará durante la Semana del Adulto, en el mes de noviembre de este año, cuya fecha exacta se informará oportunamente.

8. La E.E.M.P.A. Nº 1.007 “Libertad” no se hace responsable de posibles extravíos ajenos a su responsabilidad. La participación en el certamen implica la aceptación plena de las bases. Las situaciones no contempladas en este reglamento serán resueltas por el jurado.

Rafaela, agosto de 2011